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Alemania es uno de los miembros de la Unión Europea, por lo que cualquier ciudadano de la UE puede viajar hasta este país sin necesidad de utilizar el pasaporte y sin tener que cambiar divisas, puesto que la moneda en circulación es el euro. Su territorio limita al norte con Dinamarca, el mar del Norte y el Báltico; al este con Polonia y la República Checa; al sur con Austria y Suiza; y al oeste con Francia, Luxemburgo, Bélgica y los Países Bajos.
El alemán es el idioma oficial de esta república parlamentaria federal integrada por dieciséis estados o Bundesländer. En ella viven 82 millones de personas y su capital es Berlín, considerada uno de los centros culturales del Viejo Continente por su extensa red de museos y bibliotecas, y por albergar eventos musicales y artísticos de primer nivel.

Desde el siglo X, los territorios alemanes formaron parte del Sacro Imperio Romano Germánico, que se mantuvo hasta 1806. Sesenta y cinco años más tarde, en plena Guerra Franco-Prusiana, se produjo la unificación que dio lugar a la moderna nación. El país, sin embargo, fue dividido tras la II Guerra Mundial en dos estados que no volvieron a reunificarse hasta 1990. Actualmente, esta república federal representa la cuarta mayor economía mundial en cuanto al PIB nominal. Además, es uno de los mayores exportadores de mercancías y es líder en los sectores científico y tecnológico.
Conocida como Das Land der Dichter und Denker (la tierra de poetas y pensadores), Alemania ha sido cuna o lugar de residencia de algunos de los compositores más aclamados, como Johann Sebastian Bach, Ludwig van Beethoven, Johannes Brahms o Richard Wagner. Esta tradición musical llega hasta nuestros días, con la influencia ejercida por sucesivos grupos y bandas de gran renombre en el pop, el rock y el metal. Además, en esta tierra han nacido destacados pintores, entre los que sobresalen Hans Holbein, Matthias Grünewald, Alberto Durero, Caspar David Friedrich o Max Ernst, y relevantes arquitectos como Walter Gropius, fundador del movimiento Bauhaus.
En cuanto a los medios de transporte, Alemania fue el país que inició la construcción del primer entramado de autopistas a gran escala del mundo. Hoy dispone de cerca de 12.000 kilómetros de vías rápidas o autobahnen y 40.000 kilómetros de carretera que cubren la totalidad del territorio. Asimismo, cuenta con más de una docena de aeropuertos internacionales, siendo el de Frankfurt el más importante, y una red ferroviaria segura y confortable.
Las grandes urbes se encuentran comunicadas con los países vecinos mediante los trenes Eurocity o los ferrocarriles de alta velocidad Thalys e ICE, mientras que los InterCity unen entre sí más de medio centenar de localidades germanas con servicios regulares.

Los principales destinos turísticos del país son Berlín, una dinámica metrópoli en la que la historia y el cosmopolitismo se dan la mano; Múnich, conocida por las excelentes colecciones de arte que se exhiben en sus museos; Hamburgo, famosa por su puerto; Colonia, lugar clave en el periodo del Sacro Imperio Romano Germánico; y Dresde, también llamada la ‘Florencia del Elba’. No menos significativas son Frankfurt, centro económico y financiero de la república; Düsseldorf, capital alemana de la moda; Bremen, que atesora un bellísimo centro histórico; Nuremberg, que alberga el Centro de Documentación y Sala 600, en la que se celebraron los juicios contra los líderes nazis; y Stuttgart, puerta de entrada a la Selva Negra y a la sierra de Jura de Suabia.
Su patrimonio histórico y monumental, las ambiciosas exposiciones de arte y espectáculos que se organizan durante todo el año en distintas ciudades, así como las grandes celebraciones que copan el calendario son algunos de los principales reclamos turísticos de Alemania, que también posee interesantes recursos naturales, como catorce parques nacionales, más de un centenar de parques naturales, quince reservas de la biosfera, multitud de lagos y macizos montañosos, y 190.000 kilómetros de rutas senderistas señalizadas. |